Crianza, Reflexión

Acompañar la frustración de los niños en tiempos de coronavirus

Es indudable que los niños se adaptan a las situaciones mejor que los adultos y que sin saberlo, nos dan muchas lecciones a los mayores, pero situaciones como la que estamos viviendo en este momento no son fáciles y también hay que tener en cuenta las necesidades de los niños y los efectos que la cuarentena puede tener en ellos, por eso acompañar la frustración de los niños en tiempos de coronavirus en una tarea necesaria.

Acompañar la frustración de los niños en tiempos de coronavirus

Pensábamos que iban a ser 15 días y ya sabemos que van a ser mínimo 30. (A veces dudo de si es mejor saber o no el tiempo que nos queda de estar encerrados.)

Si lo pensáis bien, son muchos días, para todos, pero especialmente para los niños.

La primera semana arrancó con infinidad de propuestas de actividades por las redes, tantas que el día se te quedaba corto si intentabas acudir virtualmente a todas.

A eso se sumaba el tema de las actividades escolares o clases virtuales de los niños.

Pero han pasado 13 días desde el inicio del aislamiento y esto empieza a hacer mella.

Es cierto que los niños se adaptan a cualquier situación, que están con personas que les quieren y que hoy día tienen acceso a mil actividades que hacer, pero también es verdad que, sobre todo los más pequeños, no entienden muy bien qué está pasando.

En casa intentamos que nuestra hija esté entretenida, que esté contenta, que haga cosas que le gustan, que sonría… pero es inevitable y, es algo que tengo que asumir, que también pase ratos de tristeza, de aburrimiento y de frustración.

Mi hija tiene casi 3 años y le he explicado que no podemos salir a la calle porque está el bichito y podemos ponernos malitos y que además está la policía en la calle que no nos deja salir. Y lo entiende, es pequeña, pero lo entiende.

En líneas generales se está portando muy bien, pero tiene momentos de frustración. Quiere salir a la calle, ir al paseo marítimo, al parque… y es normal. La pobre incluso se conforma con salir a darle un paseo a Lana, nuestra perrita.

Para mí es difícil tener que decirle constantemente que no podemos. Es muy difícil y me da mucha pena, no voy a mentir.

Creo que los padres también tenemos que aprender a sobrellevar esta situación de la mejor manera posible y a no culpabilizarnos.

Ese dicho que se dice de que somos más fuertes de lo que nos imaginamos, también puede aplicarse a los niños, y, aunque a los padres nos cueste verlos expresar emociones tristes, también es bueno que lo hagan.

Creo que todos los adultos estamos pasando por fases en esta crisis y muchos hemos llorado, nos hemos enfadado, hemos tenido miedo… pues los niños también necesitan hacerlo.

Si un día están más tristes, creo que como padres debemos dejarlos que expresen sus emociones y sentimientos, que nos cuenten lo que sienten o cómo están, que lloran si lo necesitan.

Otras veces igual lo expresan a través del enfado, de la desobediencia, de las llamadas de atención, las rabietas…

Acompañar la frustración de los niños en tiempos de coronavirus

Nuestra tarea es estar ahí con ellos, acompañarles, llorar con ellos si lo necesitamos y que nos sientan cercanos.

No podemos hacernos superhéroes, ellos necesitan ver que sus padres también están tristes y preocupados en ocasiones y que estamos viviendo una situación difícil para todos. Como padres hacemos las cosas ‘como mejor se pueda’, como leía ayer en un testimonio de un jesuita con coronavirus (si podéis, leedlo).

No es fácil, pero creo que debemos hacerlo.

A mí me cuesta ver que mi hija se frustra por no poder salir, que tengo que decirle que no a muchas cosas, que haya días que esté más aburrida o tristona, pero creo que también es un reto para nosotros como padres.

Ojalá todo esto pase pronto y podamos volver a salir todos juntos, en familia, al parque, al paseo marítimo, a la playa y a donde nos apetezca.

Mientras, tenemos que estar ahí. Con ellos.

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