Conciliación, Deporte, Mamá

La conciliación deportiva

Mucho se habla siempre de la conciliación laboral y familiar, de cómo hacer compatible una vida profesional con la maternidad, del necesario reconocimiento del ser madre… pero, ¿qué me decís de la conciliación deportiva y familiar?

Habrá a quien le suene a chino este tema, pero la realidad, al menos en mi caso, es que es un tema que cuesta mucho compatibilizar también.

Las mayores excusas de la vida, casi siempre nos las ponemos en dos cosas: el deporte y las dietas. Nunca es un buen momento para empezar.

Sin embargo, hay veces en que resulta realmente difícil poder hacer algo de deporte porque tu vida personal y la organización familiar no te lo permiten.

Os cuento mi experiencia.

El deporte siempre ha sido para mí como una relación de amor- odio. Sé que lo necesito, sé que me viene fenomenal para el cuerpo, pero me cuesta trabajo. Aún así, quiero hacerlo.

Después de dar a luz, y habiendo ya pasado la cuarentena y los primeros meses, empecé a darle vueltas a cómo podría hacerlo. Pero no encontraba luz por ningún sitio.

Nuestros horarios familiares son bastante incompatibles, así que, generalmente cuando estaba en casa, estaba sola y sin posibilidad de dejar a la peque un rato porque no tengo familia cerca. Así que, las semanas se iban pasando sin hacer nada.

Sí, me diréis que existe la posibilidad de hacerlo en casa, que hay muchas rutinas y demás, es cierto, y hay muchos momentos en que lo hago, pero la realidad es que como que una se conciencia mejor si tiene la obligación de salir al aire libre, a alguna clase o a otro tipo de ejercicio físico.

Así que, a lo tonto a lo tonto, pasaron 15 meses hasta que empecé a hacer algo de deporte.

Por sorpresa, como ya os conté en este post, conocí Mamifit en la escuela infantil de mi hija y me apunté a unas clases que había y en las que, afortunadamente, podía acudir con ella. Era como mi salvación: podría hacer algo de deporte sin tener que dejarla con otra persona.

Con ellas estuve todo un curso y la verdad es que fenomenal. No sólo me ayudaban físicamente sino mentalmente. Me vinieron estupendamente para cuerpo y alma.

La conciliación deportiva

Por desgracia, la persona que llevaba las clases lo dejó y perdí esa opción que me venía genial porque me pillaba justo al lado de casa, así que, en septiembre de este año decidí que no quería volver a quedarme sentada y pensé en opciones para poder mantener algo de ejercicio.

Mis opciones no eran demasiado amplias, así que, pensando y pensando, la mejor opción que encontré fue la de salir por las mañanas a correr antes de irme a trabajar.

Suelo entrar a las 9 de la mañana, así que, si me levantaba bastante temprano, tendría opción de ir unos 40-45 minutos a correr.

Sí, hay que tener mucha fuerza de voluntad, lo sé, pero es eso o nada.

 

La conciliación deportiva

Así que, desde el 1 de Septiembre salgo dos veces en semana a correr por las mañanas temprano, a las 7 de la mañana más concretamente y hago un poquito de ejercicio.

No tengo un objetivo concreto, ahora mismo mi único objetivo es la constancia y no dejarme. El tiempo, los kilómetros, ya vendrán más adelante. Ahora sólo me importa el permanecer y no ponerme excusas los días que tengo marcados salir.

El resto de días intento hacer alguna cosa en casa: sentadillas, ejercicios de suelo, de glúteos, de abdominales o lo que sea. En YouTube hay millones de rutinas para hacer. La cosa es hacer algo y mantener el cuerpo activo.

A veces nos olvidamos de lo importante que es cuidarse a uno mismo para poder cuidar a otros, y creo que la conciliación deportiva también es un aspecto importante que debemos cuidar.

El deporte cuesta, a mí al menos me cuesta, pero… ¡qué bien se siente uno después de hacerlo!

Y si cuidas también la recuperación posterior y la nutrición, entonces, en nada de tiempo, tu cuerpo lo irá notando, porque si algo he aprendido, es que el deporte ayuda muchísimo a ir perdiendo esa grasita que nos sobra y a ir aumentando en masa muscular.

Y si mi cuerpo ya lo está notando, que siempre he sido de complexión más bien ancha, lo puede conseguir cualquiera. Sólo hace falta tener ganas y querer hacerlo.

¿Tú tienes integrado el deporte en tu vida diaria? ¿Cómo lo haces?

6 comentarios sobre “La conciliación deportiva”

  1. Puff yo tengo el mismo problema que tu, pero por ahora sin solución. La tuya de ir a correr por las mañanas para mi sería levantarme a las 6 y la verdad no estoy preparada para ello despues de tener noches en las que ya de por si me tengo que levantar un par de veces por el enano. Y en casa con los dos pues me es imposible hacer nada… asi que ahora me estoy debatiendo en si dejarlo en la guarde más tiempo y casi no verlo y hacer deporte o seguir como estamos.

    1. No es fácil organizarse y encontrar el momento. Yo me levanto a las 06:40 los días que salgo, porque entro a las 9 y más o menos me apaño, pero ya te digo que voy con el tiempo justo. Pero es eso o nada. No es nada fácil. Todos sabemos de los beneficios pero claro… no siempre se puede compaginar.

    1. Es coger el hábito. A mi me cuesta madrugar pero es eso o nada. Y como lo necesito y me viene bien, intento no fallar. Es cuestión de proponérselo. Animo y gracias por comentar!!!

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