Conciliación, Crianza, Maternidad

Cuando los hijos se ponen malos

Cuando te conviertes en madre comienzas a entender las preocupaciones de tu madre cuando tú eras pequeña y te ponías mala o lo pasabas mal por alguna cosa, y es que es cierto que cuando los hijos se ponen malos se pasa regular, aunque sea un simple resfriado.

A finales del mes de Julio, en plenas vacaciones, la peque se puso mala. Yo lo estaba viendo venir porque dos días antes se había puesto bastante tontilla, así que, en cuanto empecé a escucharla toser, sabía que se avecinaba enfermedad.

Cuando los hijos se ponen malos

No me equivoqué.

Empezó a tener fiebres altas y laringitis vírica al canto. Estuvo cerca de una semana con la medicación y con fiebres altas que iban y venían, además de la tos ronca, la afonía, los vómitos de los mocos, etc.

¡Vaya! Lo normal cuando los niños se ponen malos.

A lo que me vengo a referir es que a mí como madre, se me parte un poco el corazón, cuando la veo malita.

Clara es una niña super inquieta, y cuando la ves echada en la cama o en el sofá, con esa carita, ya sabes que se tiene que encontrar muy mal para estar así.

Como madre, además de darle la medicación y poner todos los medios posibles para que mejore, no queda otra cosa más que acompañar en ese momento.

Y por ahí viene mi reflexión.

Yo tuve la ‘suerte’, que en esa ocasión me pilló estando de vacaciones y yo misma pude quedarme con ella, llevarla al pediatra, acunarla cuando no quería hacer nada, mimarla… en definitiva estar.

Pero… ¿y todas las veces que me ha pillado trabajando o fuera de casa y todas las que me pillarán?

Para mí es una sensación de impotencia el no poder hacer nada y no poder estar con ella cuando lo necesita, porque tenga que trabajar y no poder estar en casa.

Por eso, ese es uno de mis objetivos en mente y algo que quiero cambiar, aunque me lleve tiempo y esfuerzo.

Cuando tuve a mi hija en brazos por primera vez, supe que mi vida ya no sería igual. Ella iba a ser mi prioridad y por eso estoy dispuesta a cambiar ciertas cosas.

Visualiza cada día tu objetivo en la vida

Si me sigues por Instagram y ves los stories de por la mañana en el desayuno, siempre acabo diciendo lo mismo: al final en la vida lo más importante es ser felices y está en nuestra mano el poder luchar por ello.

Si para ello es necesario cambiar algunas cosas… yo estoy dispuesta a hacerlo. Y Septiembre es un mes estupendo para empezar a intentarlo.

Es importante tener claro cuál es nuestro objetivo en la vida y para qué quieres conseguirlo. Tenerlo claro y recordárnoslo cada día por la mañana, especialmente aquellos días que más nos cuesten.

Seguramente siga sintiendo la misma impotencia de no poder hacer mucho cuando mi hija se ponga malita, seguramente siga pasándolo igual de mal en esos momentos, pero al menos, sabré que puedo estar con ella cuando me necesite.

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