Crianza, Maternidad

Ser padres: un trabajo en equipo

Si algo he aprendido en mis 12 años de trabajo en equipo interdisciplinar, es que nunca hay que contradecir a un compañero delante de un paciente o de un alumno o de quien esté delante. Después hablaré con él si no estoy de acuerdo en algo y trataremos de buscar una solución, pero nunca se le puede quitar autoridad a un compañero.

Bien, pues en la familia creo que debe ser igual. Ser padres es un trabajo en equipo.

Ser padres: un trabajo en equipo

Es cierto que a veces es complicado estar de acuerdo, que hay muchísimas cosas que decidir, maneras de educar, de enseñar, pero creo que los padres no pueden, o no deben, contradecirse y menos delante de los hijos.

¿Qué es lo ideal? Pues hablar y tomar las decisiones de los pasos a dar en pareja.

¿Qué pasa? Pues que muchas veces ese ya es el primer paso complicado, porque los padres no se ven demasiado por temas laborales, porque hay mil cosas que hacer en la casa y uno se olvida hasta de hablar las cosas importantes, porque acabas improvisando en el hacer diario, etc, etc, etc.

A pesar de todo, hay situaciones que o se va a una o son muy difíciles de llevar adelante.

El otro día nos pasó a nosotros en casa con el tema del chupete.

Cuando volvimos de la fiesta del cole, después de que la seño le hubiera dicho a la peque que ya no tenía que utilizar el chupete, y que de hecho en la escuela infantil no lo usaba desde hacía mucho tiempo, aproveché el tirón y esa noche conseguí acostarla y que se durmiera sin chupete.

Y se durmió perfectamente.

¿Qué pasó? Pues que cuando llegó el papá de trabajar y la niña se despertó con los ladridos de la perra, empezó a pedirle a papá el ‘tete’, porque ella es muy lista y sabia que mamá no se lo iba a dar.

Así que, papá como se lo estaba pidiendo se lo dio.

Cuando me levanté por la mañana y la vi con el chupete…

Por eso creo que no puede ir papá por un lado y mamá por otro, porque primero que el niño o la niña se vuelve loco y segundo porque acabamos dándole potestad para jugar con nosotros.

Es como la madre que quiere poner en práctica el tema de la disciplina positiva. De nada servirá que mamá intente hacerlo si papá no apoya y no hace lo mismo, o al contrario.

La cuestión es que creo que, ya es bastante complicado criar y educar a los hijos, como para ir tomando decisiones cada uno por un lado y como he dicho antes, permitiendo que los niños acaben haciendo lo que quieran.

Y es que el papel de los padres es ese, ser padres, no colegas ni amigos, sino padres, y nuestra obligación es cuidar y educar a nuestros hijos de la mejor manera posible, eso sí, en equipo y en familia.

Contradecir las indicaciones de la pareja no hará sino complicar más una tarea que no es para nada sencilla.

Decía un proverbio Swahili:

Un bote no va hacia delante si cada uno rema a su propia manera.

 

Ser padres: un trabajo en equipo

Educar es remar en una misma dirección. Tirar cada uno hacia un lado sólo conllevará más trabajo y seguramente mucha agua en el bote.

Y para que no pase eso, hay que hablar mucho y tener mucha paciencia y respeto con las decisiones del otro.

Sin eso, nuestros hijos acabarán haciendo lo que les de la gana y no tendrán límites. Y soy de las que piensan que los niños necesitan tener límites para estar bien educados y crecer sanamente.

¿Tú qué opinas de este tema?

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