Crianza, Maternidad

La aventura de ser madre

Las aventuras de una mamá novata, así se llama mi blog, y es que lo de ser madre es realmente una aventura, apasionante en muchas ocasiones, pero también agotadora y difícil en muchas otras.

Puedo decir sin titubear que mi hija es lo más importante de mi vida y lo que más quiero, pero no puedo negar que hay momentos en que me siento un poco superada.

La aventura de ser madre

Nos han vendido una imagen de la maternidad idealizada de la que parece que si te sales de ella eres ya una madre desastrosa, pero dudo que todas esas madres que muestran por las redes sociales esa maternidad perfecta la vivan en realidad como tal.

Porque los bebés y los niños son todos ‘iguales’ y todos pasan por sus etapas, sus crisis, sus rabietas, sus enfados… en mayor o menos medida, pero los pasan y estoy segura que todas las madres pasamos por algún momento de crisis donde te paras y dices, ‘no puedo más’.

No creo en la perfección de la maternidad, porque somos seres humanos y tenemos límites.

Mi madre tuvo 6 hijos y estoy segura de que nos quiere a todos muchísimo, pero también estoy segura de que en alguna ocasión le hubiera gustado coger la puerta y desaparecer.

Imaginaros, ¡6!

Yo tengo una sola y a veces me entran ganas de desaparecer.

Los bebés no nacen con un manual debajo del brazo, ni con un libro de instrucciones para cada etapa. Nadie te enseña qué hacer cuando tienen cólicos, o cuando se ponen a llorar sin motivo aparente. Nadie te explica como hacer el destete o como quitar el chupete, o qué hacer cuando se tira en mitad de la calle con una rabieta o como abordar la operación pañal en la que estamos justamente inmersos nosotros ahora mismo.

Sí, hay muchos libros de autoayuda, de consejos, de técnicas, trucos… pero a la hora de la verdad, tú, como madre, te enfrentas sola a esos momentos, y cuando no siempre salen bien y haces cosas que no están políticamente bien vistas, acabas sintiéndote la peor madre del mundo.

Pero es que no es fácil. No es nada fácil.

La semana que viene escribiré un post sobre la operación pañal, pero está siendo más complicada de lo que yo pensaba. Y sí, ya sé que hay que tener mucha paciencia, pero a veces no es suficiente y las mamás no dejamos de ser personas que también tenemos nuestros límites y que no siempre llegamos a reaccionar como se espera que lo haga una madre perfecta.

Por eso quería escribir este post, porque yo creo que necesitamos normalizar la maternidad.

La aventura de ser madre

No se trata de dramatizar, se trata de normalizar una tarea que no es sencilla; que es preciosa y apasionante, que te devuelve el ciento por uno de lo que das y que te mueve el corazón entero, pero que no es fácil de abordar y no pasa nada por decirlo.

No pasa nada porque pongamos fotografías de superación, porque hagamos un stories diciendo que hoy ya no podemos más ó que no sabemos cómo enfrentarnos a algo. Somos mujeres, personas, no superhéroes. Yo al menos no lo soy.

A veces uno tiene la sensación de que por el hecho de ser madre, ya deja de ser mujer y persona, que nos debemos convertir en seres perfectos, dedicados por completo a los hijos y sin posibilidad de fallar. Y no es así.

Ser madre es una auténtica aventura, una aventura apasionante y maravillosa, pero permítanme que a veces necesite tiempo para mí, para respirar, para hacer algo que me guste, para despejarme, para sentirme agotada… porque estoy segura, que después de ese tiempo volveré llena de fuerza para ser la madre que mi hija necesita.

 

 

2 comentarios sobre “La aventura de ser madre”

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