Conciliación, Reflexión

Carta abierta a Díaz Ayuso

El otro día publiqué un post en el que os hablaba de lo gratuito que es opinar hoy día, de esa tendencia a hablar sin que nadie te pregunte y a opinar de temas de los que no tenemos ni idea.

Bien, pues en estos últimos días hemos podido asistir a la realidad de este tema.

Hemos escuchado las palabras de la candidata a la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que sin ser madre, sin haber estado embarazada, sin haber dado a luz, sin haber pasado un postparto, se atreve a vitorear y a defender a la mujer que por trabajo deja a su hijo con una semana.

Si no has escuchado sus palabras, aquí os dejo el corte y el mensaje trascrito:

A mi querida amiga Ana, tiene a su niña desde hace una semana y ya está emprendiendo por el mundo. Es el tipo de mujer que yo defiendo, este es el tipo de mujer que a mí me gusta y no el de la mujer de izquierda que tiene que victimizar y colectivizar los sentimientos.

Si a hablar con libertad de la maternidad, de lo difícil que es ser madre, de lo duro que es un post parto, de los sentimientos que se albergan en esos momentos, de que te cambie la vida por completo, lo llamamos victimizar y colectivizar los sentimientos, pues sí, señora Díaz, victimicémoslos, pero no me venga a hablar del tipo de mujer que usted defiende, cuando no tiene ni idea de lo que es ser madre.

¿Acaso usted sabe lo que es tener que separarse de su bebé con apenas unas horas? ¿Acaso usted ha vivido lo que es la lactancia materna, el dolor del pecho cuando no puedes dar de mamar a tu bebé porque tienes que trabajar? ¿Acaso usted sabe las lágrimas que le caen a un madre cuando tiene que dejar a su bebé en una escuela infantil porque no tiene más remedio que irse a trabajar?

La mujer no es una máquina de hacer bebés, señora Díaz, no somos meros instrumentos, ni nuestros hijos son meros objetos. Y usted, como mujer y como hija, debería saberlo.

Un bebé necesita estar con su madre, con una semana, con dos meses, con ocho o con cinco años. Repito. Un bebé necesita estar con su madre, porque así lo ha estado durante nueve meses en el vientre materno.

Un bebé necesita a su madre

Mamá es mamá. Y siempre lo va a ser. Y por más que queramos igualdad, nunca jamás papá va a ser mamá. Será papá y tendrá mil cosas buenas y será el padre más maravilloso del mundo, pero nunca será mamá.

Un bebé de una semana necesita estar con su madre y si su amiga Ana ha tenido la suerte de tener un postparto maravilloso, afortunada ella, pero por eso, no por dejar a su bebé con una semana en casa de su madre, sus suegros o donde sea. Yo no quiero tener que dejar a mi bebé de una semana por ser eurodiputada.

Si usted defiende a ese tipo de mujeres, lo siento señora Díaz, pero a mí no me representa.

A mí me representa el político que lucha por una conciliación real, por una baja de maternidad acorde a la realidad de la maternidad, que apueste por la familia (sea del tipo que sea), por la igualdad, por una vida laboral que nos permita criar a nuestros hijos. Ese es el político que me representa.

Yo fui de las afortunadas que pude disfrutar de mi baja de maternidad porque trabajo por cuenta ajena, pero tengo muchas amigas y conozco muchas mamás autónomas que no lo son, o amigas que porque necesitaban trabajar han tenido que renunciar a su baja para llegar a fin de mes, y le aseguro que a ninguna le ha hecho ilusión tener que dejar a sus bebés, todo lo contrario, han llorado por las esquinas por la separación.

Cuando usted sepa lo que es eso, cuando no pueda dormir por las noches por miedo a una muerte súbita, a que su bebé no respire, o porque intente calmar los cólicos de su bebé, cuando se despierte durante la noche cada hora y media para dar de mamar a su hijo, cuando no tenga tiempo ni para ducharse o ir al baño, o cuando los días se le pasen volando porque se pase las horas con un bebé en brazos… entonces venga a hablarme de maternidad.

Cuando mire a su bebé y se le caigan las lágrimas de emoción, cuando sienta que el pecho se le desborda de tanto amor, cuando sea capaz de renunciar a todo lo suyo por su hijo, entonces señora Díaz, nos sentaremos a hablar y créame que entenderá el por qué las madres de este país hemos puesto el grito en el cielo después de escuchar sus palabras.

Mientras tanto, prefiero que ni me defienda, porque si esta es la realidad política que tenemos, incluso entre mujeres, créame que acabo de perder la confianza absoluta en los gobernantes de este país.

 

2 comentarios sobre “Carta abierta a Díaz Ayuso”

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