Crianza, Maternidad

Cómo gestionar las rabietas

Hace unas semanas escribí un post hablando de la llegada a casa de los terribles dos años porque, aunque aún no los tiene, empezaba a ver en la peque algunas actitudes que dicen ser propias de esta edad. Pues bien, otra de las características de esta etapa son las temibles rabietas, de ahí este post sobre cómo gestionar las rabietas.

Nos dice la definición de la RAE de Rabieta:

Foto de El cerebro del niño
Cómo gestionar las rabietas

 

(Del dim. de rabia).
1. f. coloq. Impaciencia, enfado o enojo grande, especialmente cuando se toma por leve motivo y dura poco.

Dice que dura poco. El que lo definió estoy segura de que no tenía hijos.



Dicen que las rabietas son la manifestación del niño por imponer sus preferencias, sus gustos, lo que desea hacer, sus necesidades… si no lo pueden conseguir a la primera, se manifiestan de esta manera en forma de berrinche, llanto, pataleta o como queráis llamarlo.

Las rabietas son la manifestación del niño por imponer sus preferencias,

En nuestro caso, las rabietas de la peque suelen ser por no hacer lo que ella quiere en ese momento; si le cambias sus planes, y la coges para cambiarle el pañal, para ponerle la ropa, para bañarla, para irnos del parque, etc. Suele ser siempre porque a ella no le gusta lo que nosotros hemos decidido hacer.

Y es entonces cuando llega ese ‘maravilloso’ momento. Porque si estás en la casa, todavía se soporta un poco mejor, pero cuando estás en la calle… ¡eso es otro cantar!

En mi caso trato de disimular lo mejor posible para no llamar demasiado la atención, pero cuando le da por ponerse rígida como una piedra, que no hay manera de meterla en el carro ni cogerla, cuando le da por tirarse al suelo y restregarse por lo más sucio que encuentra en la calle… ahí ya mi paciencia empieza a tambalearse.

Y es que no es nada fácil gestionar las rabietas de los niños. Y dicen que hasta los 4 años no empiezan a desaparecer, así que, nos queda aún un buen camino por recorrer.

La verdad es que ultimamente he leido bastante sobre el tema, pero me da un poco de coraje que todos los artículos que he leido lo presentan como si fuera una receta fácil en la que ir añadiendo ingredientes: ‘5 tips para acabar con las rabietas de tu hijo’, ‘aquí las 10 claves que tienes que saber sobre las rabietas’. Ojalá fuera tan fácil.

De todas formas, de todo lo que he leido, me quedo con estas que os pongo. Sin duda la clave es echarle mucha paciencia porque son etapas que todos los niños atraviesan.

Desviar la atención del niño hacia otra cosa. Eso lo he intentado en varias ocasiones y pocas veces funciona cuando estamos en el momento álgido.
Negociación. Ésta me ha hecho gracia, porque cómo negocias tú con un niño cuando no hace más que llorar y patalear.
Ignorarle. En esta hay bastante controversia, porque en algunos sitios lo he leido como algo a hacer y en otros lados como algo que no se debe hacer. Lo cierto es que es la técnica que yo utilizo cuando estamos en casa. Si se tira al suelo a llorar y patalear, ahí la dejo, en cuanto ve que no le hago caso, se le suele pasar rápido. Igual no es la técnica más efectiva, pero a mí me va bien.

Sin duda la clave es echarle mucha paciencia porque son etapas que todos los niños atraviesan.

No gritar, ni responder con enfado. Esto sería lo ideal, pero lo cierto es que muchas veces uno pierde la paciencia y acabas casi poniéndote al nivel del niño. Creo que es una asignatura pendiente para muchos de los que somos padres.
Darle a elegir entre varias opciones. Si la rabieta viene provocada por no conseguir lo que quiere, puede ser una opción el darle la oportunidad de que elija entre otras dos cosas, de esa forma desviamos la atención de ese tercera que quería.
Mantenerse firme. Esto creo que es muy importante. Si le hemos dicho que no a algo, es importante mantenerse firme en eso. Desde pequeños deben aprender a tener límites (ya os habalré de eso en otro post), si por capricho enseguida bajamos nuestros límites, entonces cada vez será más complicado. Los límites son importantes y necesarios para la educación del niño.
Mucha calma y paciencia. Esa sin duda es la clave, pero ¡qué difícil es en muchas ocasiones!

 

¿Qué experiencia teneis vosotros en este tema? ¿Cómo lo hacéis con vuestros peques?

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