Crianza, Maternidad

Qué cosas NO hacer para quitar el chupete

Con el chupete hemos topado, como diría aquel. Llegamos a uno de los momentos complicados de la etapa de un bebé y es cómo quitarle el chupete a un niño que lleva usándolo desde que nació, o más bien, en esta ocasión, qué cosas no hacer para quitar el chupete a los peques.

Porque sí, como suele ocurrir con el postparto, antes de que nazca tu hijo, te aconsejan el esperar un tiempo a ponerle el chupete al bebé, al menos hasta que se haya agarrado bien al pecho, pero no te enseñan a cómo quitárselo cuando llega el momento, así que, al final esto es un poco ensayo y error, vas probando cosas y vas viendo qué cosas pueden funcionar y cuáles no.

Qué cosas no hacer para quitar el chupete
Qué cosas no hacer para quitar el chupete

En mi caso, mi hija no es que use mucho el chupete, es que directamente tiene ‘chupetitis’ como yo le llamo.

Reconozco que en casa nos torea bastante, porque en la Escuela Infantil, ella tiene clarísimo que no puede tener el chupete, tanto es así, que alguna mañana que lo lleva, ya pocas, en cuanto atraviesa la puerta , se lo quita ella misma y lo mete en la mochila, pero en cuanto sale de allí, lo primero que hace al montarse en el coche o al llegar a la casa  es pedir el ‘tete’.

Consciente de la situación, yo ya he empezado a darle vueltas a la cabeza, pensando cómo hacer para quitarle esa dependencia que tiene. Que duerma con él, bueno, aún no tiene los dos años y es pequeña, pero me gustaría que durante el día no lo tuviera, así que, he estado barajando varias posibilidades, pero ninguna me ha convencido todavía porque creo que son más contraproducentes que otra cosa.

Por esa razón he pensado en escribir este post, para contaros qué cosas NO hacer para quitar el chupete.

  • No echar la culpa a la perra. Lo primero que pensé es decirle que la perra lo había cogido como su juguete y que ya no podría utilizarlo más, pero inmediatamente lo descarté. Si le digo eso, cabe la posibilidad de que la niña le coja manía a la pobre Lana, que en el fondo no ha hecho nada, y la relación tan bonita que tienen se estropee o acabe pegándole o tratándola mal, porque le echaría la culpa de no tener su tete. Así que, esa opción la descarté casi al momento de pensarla.
  • No amenazar. Otra de las cosas que muchas veces tendemos a hacer es decirle a los niños la típica frase: ‘si no haces esto…‘ amenazándolos con aquello que sabemos que temen o que no les gusta, y creo que también es un error, porque al final los enseñamos a hacer las cosas no por responsabilidad sino por temor, así que, la opción de la amenaza tampoco creo que sea viable.

Es importante no amenazar, porque enseñamos a los niños a hacer las cosas por temor y no por responsabilidad

  • No echar la culpa a otra persona. Hay algo que a veces se me escapa hacer y es decirle a mi hija: ‘ya verás la seño como se entere‘ ó ‘¿qué te ha dicho la seño…?’, intentando que la culpa no recaiga sobre mí, y no está bien. No se puede justificar que le voy a quitar el chupete porque en el cole le han dicho… o porque otros niños… o lanzando toda la carga sobre otra persona, porque al final nos puede pasar como en el primer caso, que coja manía a esas personas y la fastidiemos.
  • No hablar con ellos. En muchas ocasiones, alegando que son pequeños y que no entienden, hacemos las cosas sin decírselas, sin contarles nada y tomando las decisiones por nuestra cuenta y riesgo, y creo que es un error. Aunque son pequeños, creo que tienen ya capacidad para entender muchas de las cosas que les decimos, y si utilizamos un lenguaje accesible y en un momento de calma y tranquilidad, creo que se debe hablar con los niños. Así que, creo que éste va a ser uno de mis primeros caminos. Hablar con ella y tratar de explicárselo bien para que lo entienda.

Hablar con los niños con calma puede ser la mejor estrategia

  • No forzar la situación. Es cierto que cuando empiezan a llegar a una edad y todavía usan chupete, o toman biberón o tienen rutinas más propias de bebés, nos agobiamos un poco y pensamos que lo estamos haciendo mal. Lo cierto es que cada niño tiene su ritmo y sus tiempos, y, aunque comencemos a trabajar el tema, para, como en el caso del chupete, ir retirándolo poco a poco, tampoco podemos, como padres, obsesionarnos con el tema y forzar la situación, porque puede ser peor el remedio que la enfermedad. Los niños tienen su proceso de crecimiento y maduración propio, y si uno está con el chupete durmiendo hasta los tres años, pues habrá que trabajarlo con él para que se lo vaya quitando, pero tampoco que suponga un trauma para el pequeño.

Y después de escribir todo esto y de darme cuenta de aquellas cosas que no debo hacer con mi hija, he de deciros que todavía no sé bien cuáles son las que sí debo. Ante todo, creo que es importante tener MUCHA CALMA y HABLAR con ella. Estoy convencida que poco a poco ese será el mejor sistema. Ya os lo iré contando en sucesivos post.

¿Y vosotros, cómo abordasteis este tema con vuestros hijos? ¿Estáis ya en esta fase?

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