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Transición de la cuna a su propia cama

Hace ya un tiempo que os contaba cómo iba evolucionando la peque con el tema del sueño. Bien, pues he de deciros que hemos hecho algunos avances, pero en otras cosas seguimos igual.

Justo cuando cumplió los 18 meses, allá por el mes de Noviembre más o menos, decidimos comprarle su propia cama y ponerla en su habitación. Seguíamos teniendo la cuna en nuestra habitación pero la niña no había forma de que durmiera en ella. No me preguntéis por qué, pero nunca le gustó la cuna. No sé si porque ella se veía muy hundida, si porque se veía ahí enjaulada con los barrotes, si el colchón… ¡qué se yo! La cosa es que no aguantaba casi ni el primer sueño, así que, optamos por probar a ponerla en una cama para ver si dormía mejor, porque eso sí, seguía despertándose mil millones de veces durante la noche.

Cama Montesori Nube- Baimba

Como podéis imaginar, ahora llegaba la decisión de qué cama comprar. En un primer momento pensé en comprarle una de estas camas dobles de IKEA que trae una cama debajo para ya tenerla por si la necesitábamos en alguna ocasión, alguna prima que se viniera a casa a dormir o lo que fuera. Después pensé que iba a ser demasiado alta y que aunque le pusiera la barrera de protección, me daba miedo que saltara y la caída fuera mayor, y conociéndola, era muy capaz. Así que la descarté.

Después me dio por ver las camas estilo Montessori, de estas bajitas que se pueden subir y bajar ellos solos. Estuve a punto de comprar una preciosa que ví con forma de nube (que es como tenemos decorada su habitación) en una página web que se llama Baimba. Dudaba en el tamaño, no sabía si comprarla directamente de 90×200 o 90×140. Me decanté por la pequeña porque siendo bajita, en cuanto creciera un poco igual le resultaría incómoda y tendríamos que cambiársela.

Cuando ya estaba casi decidida a comprarle esa, pensé que el precio era un poco elevado para ser su primera cama. Así que, me volví al universo IKEA y descubrí una cama de este estilo, bajita, de 90×160 que me pareció muy bonita, práctica y súper bien de precio. Así que, a por ella fuimos. Nos costó unos 100-120€ todo, con el colchón incluido.

La verdad es que el montaje fue sencillo, no tardé más de un par de horas y quedó preciosa en la habitación de la peque. Os dejo aquí una foto del resultado.

El siguiente paso fue convencer a la peque de que durmiera ahí. Pero eso, como es el siguiente paso os lo contaré en la próxima entrada.

¿Cuándo cambiasteis vosotros a vuestros peques a la cama? Contadme vuestras experiencias.

2 comentarios sobre “Transición de la cuna a su propia cama”

  1. Ay yo que venía a ver como lo habías hecho. A ver si no me pierdo la siguiente entrada. Nosotros hemos comprado la misma camita y la tenemos en nuestra propia habitación pero a él le encanta su cuna y para nosotros es más cómodo así que aún no nos decidimos y no sabemos cómo empezar. Y en 3 meses si todo va bien nace la hermanita y la idea era usar la cuna para ella y el mayor en la cama. Me veo comprando una mini cuna a este paso

    1. El viernes os lo cuento en la siguiente entrada, pero ya te digo que aun no he encontrado la fórmula mágica. La mía es que la cuna no la quería ni en pintura, así que no nos quedó más remedio que buscarle la cama. Pero ya verás… cada noche es una nueva experiencia.

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