Crianza, Educación, Maternidad

La tendencia a opinar en negativo

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Hay una tendencia muy extendida en nuestra sociedad, o al menos en nuestro país, de anunciar las cosas negativas a las personas que te cuentan algo nuevo, y yo lo he experimentado, especialmente, desde que me quedé embarazada.

Entiendo que la gente quiera contar sus experiencias, que te intenten poner en preaviso… pero cuando tú estás contando algo con una cierta ilusión y esperanza, ¿para qué tienen que soltarte la retahíla de cosas malas que pueden suceder? Me explico.

Te quedas embarazada, tú súper ilusionada contándolo a todo el mundo, y la gente empieza a decirte: ‘uf, pues aprovecha para dormir que luego ya no podrás’ ó ‘no veas el parto, yo lo pasé fatal porque duele mucho…’ ó ‘aprovecha a hacer cosas ahora porque con un niño ya no puedes hacer nada y todo te cambia’ ó ‘a partir de ahora ya sólo vas a tener preocupaciones en la cabeza, en todas las etapas…’.
Es así. Sin pelos en la lengua te empiezan a decir una por una las consecuencias de quedarse embarazada cuando tu estabas radiante de alegría compartiendo la noticia.

¡Y para qué vamos a hablar de cuando nace el bebé! Expertos tiene la santa Iglesia. Aquí todo el mundo opina. No hagas esto así, se te va a acostumbrar a eso, le estarás dando esto o lo otro… todo el mundo opina de todo. Y oye, no es que una sea autosuficiente y lo sepa hacer todo perfecto, ni muchísimo menos, yo agradezco todos los consejos y buenas intenciones, pero es que hay veces que se cansa uno y te entran ganas de soltar alguna bordería, porque al final… ¿la madre quién es? Yo, no? Pues gente del universo, incluidas otras madres, dejen de criticar a las madres que hacemos todo lo posible por criar de la mejor manera que podemos a nuestros hijos.

Ahora estamos en la fase pre guardería. ¡Esa es otra…! A mí es la primera a la que le cuesta separarse de la peque y dejarla solita en la guarde, me cuesta, lo reconozco. Pero también sé que se lo va a pasar genial porque es una niña súper sociable, que le va a venir estupendamente y que lo necesita, porque ya la casa se le empieza a quedar pequeña.
Bien, pues con mi prudente ilusión, yo voy diciéndole a la gente que la semana que viene empieza la peque la guardería, y la gente, en lugar de darte ánimo y decirte lo bien que le va a ir, lo primero que te dicen es : ‘uf, pues ya verás ahora, prepárate porque va a pillar todos los virus y la vas a tener más tiempo en casa que en la guardería’. Os prometo que no ha habido nadie que no me haya soltado esa frase. A la última persona que me la dijo no me pude callar.

¿Perdona? Que sí, que ya sé que los niños en las guarderías pillan todos lo virus, pero no creo que sea la mejor frase del mundo para decírsela a una madre primeriza que va a dejar por primera vez a su hija sola con gente desconocida.
A veces no sé si es por falta de tacto o que nos queremos hacer los interesantes, pero desde luego, hay gente que ayuda muy muy poquito.

¡Con lo fácil que es ir con buenos deseos por delante! En lugar de decir que tu hija se va a poner mala un montón, dile que ya verás lo bien que le va a ir, que a los niños les encanta… No sé, algo con un poco más de optimismo y esperanza. Porque las madres, señores y señoras del mundo, queremos a nuestros hijos por encima de todo, y siempre vamos a buscar lo mejor para ellos.

Total, que madres que leáis esto. Ánimo con los comentarios externos y con todas esas personas que se dedican a opinar de todo sin casi saber o sin tacto ninguno. No os preocupéis que todo va a ir genial.

3 comentarios sobre “La tendencia a opinar en negativo”

  1. Tienes toda la razón. Yo procuro no decir nada. Además q mí experiencia con la guarde es muy buena, apenas se ha puesto malo en los dos primeros años, juega mucho, se lo pasa muy bien… Y si, tendemos a decir siempre lo malo y no tiene que ser así. Espero que este post le llegue a mucha gente. Mucho ánimo y a hacer oídos sordos.

    1. Gracias guapa. Es que el último comentario que me hicieron de la guardería ya colmó el vaso. Tanto que se lo dije delicadamente a la persona. Un poquito de ánimo, oye, que no cuesta tanto, y bastante nos cuesta ya a las madres separarnos de nuestros peques como para que la gente te asuste más. ¡Gracias!

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